detrás de fetén

Fetén nace de un recorrido entre dos maneras de entender la cocina.

Por un lado, la gastronomía mediterránea, basada en el producto, la estacionalidad y el placer de compartir una mesa. Por otro, la cocina japonesa, donde la precisión, la técnica y el respeto por el ingrediente marcan cada elaboración.

Durante más de diez años he tenido la oportunidad de formarme y trabajar en algunas de las cocinas de referencia de Barcelona, especializándome en sushi y cocina japonesa tradicional. Más adelante, esa experiencia me llevó a participar durante varios años en eventos internacionales dedicados a la promoción
del atún rojo, una etapa que terminó de definir mi forma de cocinar y de entender este oficio.

Con el tiempo sentí la necesidad de crear un proyecto propio. Así nació Fetén.

Nace como una forma de llevar una cocina honesta, cuidada y completamente personalizada allí donde tenga sentido: una casa, una bodega, una boda, una empresa o cualquier lugar donde una buena comida pueda convertirse en un recuerdo.

Hoy, cada servicio se diseña desde cero. Sin menús cerrados, sin fórmulas repetidas y con una única
prioridad: que la experiencia tenga tanto sentido como los platos que llegan a la mesa.

Un hombre con delantal negro decorado con parches y el nombre Erik en un restaurante, trabajando en la cocina. Está sirviendo puré de papas en un plato. Hay otras personas en el fondo, también trabajando y el entorno tiene iluminación cálida.